A distancia

A distancia no distinguíamos si era hombre o mujer… solo se veía un bulto que sacaron los bomberos y policías, desde el fondo del precipicio.

Nos quedamos mirando y al mismo tiempo quería pero no quería ver. Alguien murió, saltó y cerró su historia. Aún siento la impotencia, la tristeza, la ansiedad de saber que pasó tan cerca; no hay cara, ni nombre, ni historia. Sólo esa imagen, de un bulto tapado, se me quedó grabada.

Supuestamente entre tanta violencia, tanto dolor que está a nuestro alrededor, deberíamos estar ya «cauterizados» frente a este tipo de situaciones… pero no es así.
¿O sí?

Será que nos hemos vuelto tan fríos, tan poco empáticos como para no sentir nada, no decir nada, no actuar. A veces me imagino que la indolencia es parte del sobrevivir.

Es que sólo en esta semana hemos visto tanta agresión en nuestro país… todos los dias vemos, en la tele, en redes, en la calle que si terremoto, amenazas, inundaciones, ciclón, volcán, secuestros, robos, bombas, acusados y acusantes, violaciones, abuso, acido, droga por aquí y por allá, y al final: la muerte.

Una mujer dio a luz en la vereda y «la política» del hospital más cercano no le permitió atenderle, y el bebé murió.

La política… la asamblea… las leyes… el presi… el alcalde.. la policía.. los jueces… las fuerzas armadas.. se han vuelto tan poco representantes de lo que deberían ser… Supuestamente están para «servir y proteger». La pregunta es a quién $$$ están sirviendo y protegiendo porque al país y a sus habitantes no le sirven para nada.

Seguimos callados como nos impusieron desde hace 14 años, mastique, trague… trague… mastique.

A distancia… yo aún siento el dolor, el miedo, la ansiedad de la historia que le llevo a un ser humano a dar el salto… tan cerca…

Por favor, DA LA MANO! Escucha! Deja a un lado la política, la impavidez de los que deben servir y no lo hacen; y muévete tú.. sirve y protege tú, empieza tú, deja de juzgar tú… y seguro yo me uno.. y uno más y otro más se unen… y la sociedad se volverá más fuerte, más perseverante, más humana, más valiente, más… mucho más… para que la próxima vez no solo prime el dolor, sino que renazca LA ESPERANZA.

Y que sea de cerca, no a la distancia.

22.03.2023

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