De lo que nunca hablo

Detesto cargar con el sello de «víctima»  en mi mente…   Al final el cuerpo sana,  pero la mente no.

No puedo escribir sobre las veces que fui sexualmente abusada.  

Empezó siendo muy joven, fue mi tío. Que gracias a Dios ya se murió y su muerte me trajo una cierta paz.    

Cargue toda la vida con el no haber dicho nada,  con el no haberle denunciado, con haberme quedado callada y haberlo bloqueado por años.

Dios mio cuantos años viví en terror de lo que me hizo a mi le estuviera haciendo a otros niños.   Por mi culpa, porque yo no hablé.  Y cuando hablé fue en un momento que pareció incomodar los planes de los demás.    Mientras yo me rompía una y otra vez.   

El silencio es lo más dañino que hay. Aunque contarlo es también aniquilante. 

Dudas tanto de ti mismo.   Y luego viene el interrogatorio de algunos que parece que te culpan por lo que te paso.   Y tal vez no parece..   lo hacen..

Yo no escogí ser víctima.  No tenía edad para escoger, o entender, o denunciar.   Pese si me siento responsable por todas esas personas a las que le hizo daño después de mi. Después de mi miedo y mi silencio.

Mi cuerpo no estava formado cuando pasó.  Era una niña pequeña que quedó muy asustada y confundida.

Hab pasado 40 años y aun tengo pesadilla y miedo.   esa inseguridad que acompaña constantemente.  Ese sentirse no soy suficiente,  que ando por ka vida con una señal en la frente que dice:  fue abusada, repitan.

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